La página del profesor Ernesto
sábado, 3 de febrero de 2018
viernes, 12 de enero de 2018
domingo, 7 de enero de 2018
viernes, 1 de diciembre de 2017
LOS INCENDIOS FORESTALES EN EL PERÚ
LOS INCENDIOS
FORESTALES EN EL PERÚ: GRAVE PROBLEMA POR RESOLVER
El estudio de los incendios forestales en el Perú fue realizado sobre el área nacional, que abarca una superficie de 1.285.215 km2, para el periodo comprendido entre el año 1973 y el año 2000. El objetivo de la investigación fue caracterizar el problema de los incendios forestales en el territorio peruano a través de la descripción del ambiente donde se desarrollan, del impacto de los incendios forestales sobre la población y los recursos naturales, de las estadísticas del área afectada y del número de incendios forestales y de la organización actual para su manejo. El análisis del problema permitió diagnosticar un conjunto de factores biofísicos que contribuyen a su ocurrencia, dificultades y deficiencias en la política ambiental actual, desde el punto de vista de su uso como elementos de toma de decisiones que contribuyan a reducir la gravedad de los incendios forestales en el país.
El recurso forestal peruano está formado por tierras de
producción forestal y tierras de protección (Cuadro 1) que se distribuye en las
tres regiones naturales del país, esto es; costa, sierra y selva. Las tierras
de producción están cubiertas de bosques generalmente heterogéneos y están
dedicadas a la producción permanente de madera y otros productos forestales,
mientras las tierras de protección en la mayoría de los casos se ubican en
terrenos montañosos o con fuerte pendiente, pueden estar cubiertas de bosques,
pastos naturales, de otras formaciones vegetales o estar descubiertos de
vegetación.
Impacto de los
incendios forestales sobre la población y los recursos naturales:
Los
incendios forestales han producido varios efectos adversos en todos los
sectores de la sociedad y en los diferentes ecosistemas del Perú. El monto de las pérdidas
económicas no ha podido ser determinada ya que no existen estadísticas exactas
y completas, y porque algunas de las pérdidas son complejas y resultan
difíciles de valorar. Excepto la valoración cuantitativa de las pérdidas
ocasionadas por un incendio de 15,000 ha (Manta, 1998) muy pocos estudios
económicos se han realizado en el país.
A continuación se presenta
la evaluación cualitativa de las pérdidas directas e indirectas que ocasionan
los incendios forestales:
- Pérdida de la vida de 13 campesinos como producto de quemaduras ocasionadas por el fuego, así mismo hubo seis heridos en el periodo de 1973 al 2000.
- Pérdida de 450.462 ha /año de bosques amazónicos debido a pequeños incendios reiterados de los bosques primarios y secundarios para el establecimiento de cultivos agrícolas y de pastos principalmente
- Pérdida de pastos naturales ubicados en la sierra y costa peruana por el descontrol del fuego ocasionado en áreas ganaderas.
- Pérdida de volúmenes de madera proveniente de bosques naturales y de plantaciones, cuya magnitud está en función de la edad y la tasa de crecimiento de bosques y plantaciones.
- Pérdida de más de 305.209 plantones de edades de 1 a 5 empleados en la reforestación (datos únicamente para el periodo 1973-1983)
- Reducción de la tasa de crecimiento de los bosques supervivientes al incendio
- Destrucción de instalaciones causadas por los incendios
- Muerte de animales domésticos (caballos, ganado caprino y vacuno)
- Muerte y migración de la fauna silvestre.
Organización
actual para el manejo de incendios
En la actualidad el estado peruano ha desarrollado leyes y reglamentos que priorizan la defensa contra los incendios forestales para evitar y reducir los daños ocasionados por los incendios forestales.
Los
dispositivos legales vigentes disponen que el “Sistema Nacional de Prevención y
Control de Incendios Forestales” este integrado por el Ministerio de Educación,
el Ministerio de Interior, el Ministerio de Defensa, el Instituto Nacional de
Investigación Agraria (INIA), el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA),
el INDECI, el Cuerpo General de Bomberos, las Direcciones Regionales Agrarias y
Proyectos Especiales, los Consejos Transitorios de Administración Regional, los
Gobiernos Locales, los Comités de Gestión del Bosque, y la población
organizada, de manera que las instituciones y el sector privado, serían
coordinado por el INRENA (Perú, 2001). Así mismo, dispone que el INRENA en
coordinación con INDECI, el SENASA y el INIA, elaboren la organización,
funciones y coordinaciones del Sistema Nacional, a través de un reglamento
(Perú, 2001)
Por otra parte el DS N° 014
(Perú, 2001c) establece el desarrollo del “Plan Nacional de Prevención y Control
de Incendios y Plagas Forestales”, debe incluir los siguientes aspectos:
- Diagnóstico de las causas e impactos ambientales de los incendios y plagas forestales; Estrategias y mecanismos de coordinación, supervisión y control; Implementación de un sistema de prevención y control de incendios y plagas forestales en áreas críticas;
- Campañas de educación para la prevención y control de incendios y plagas forestales; Plan de Trabajo anual; y
- Seguimiento, evaluación y monitoreo; lamentablemente este plan tampoco se ha implementado.
- En consecuencia, existe la necesidad de una mejor organización institucional, que permita definir las responsabilidades y asistencia mutua de las instituciones y del sector privado a nivel Central, Regional, Departamental y Municipal, así como definir los objetivos del Plan Nacional de Prevención y Control de Incendios y Plagas Forestales.
Presentada por el estudiante: FELIX CARDENAS, BETZABETH
miércoles, 29 de noviembre de 2017
LAS HELADAS EN EL PERÚ
La
helada es un fenómeno meteorológico que consiste en un descenso de la
temperatura ambiente a niveles inferiores al punto de congelación del agua y
hace que el agua o el vapor que está en el aire se congele depositándose en
forma de hielo en las superficies. Más precisamente, la Organización
Meteorológica Mundial habla de helada en el suelo, en referencia a diversos
tipos de cobertura de hielo sobre el suelo, producidas por la deposición
directa del vapor de agua.
INFORMES RECIENTES:
El 21 de junio
del 2015 se inició la temporada de invierno en el Perú. Y, esta semana,
las regiones de Puno y Arequipa fueron declaradas en emergencia por las bajas
temperaturas. Lo trágico de esta situación es que, a pesar de que las heladas
se presentan todos los años, sus devastadoras consecuencias son las mismas:
muertes por neumonía, viviendas destrozadas y cultivos afectados.
Las
razones de que estas secuelas se repitan se encuentran en las deficientes
políticas de salud (baja cobertura de vacunación, desnutrición crónica, altos
índices de anemia) y en la falta de una infraestructura adecuada (acceso a vías
de transporte, electricidad, agua y desagüe). Si estos problemas no son
abordados de manera frontal e integral, seguiremos viendo lo mismo in sécula
seculórum.
ZONAS MÁS AFECTADAS
En
el Perú, el frío más intenso se produce en Puno (Azángaro, Carabaya, Chucuito,
El Collao, Lampa, Melgar, Moho, San Román, Sandia y Yunguyo), donde la
temperatura puede llegar más abajo de los -20 °C.
Otras
regiones fuertemente afectadas son Apurímac, Arequipa, Cusco, Junín y Tacna.
Coincidentemente,
las zonas que más sufren por las heladas muestran severos problemas en las
condiciones de vida de su población. La pobreza es extrema y los niveles de
desnutrición infantil y de analfabetismo son altos.
El
distrito de Oropesa, en Apurímac, es pobre en un 91,40% y un tercio de sus
niños padece desnutrición crónica. El distrito de Layo, en Cusco, tiene un
índice de pobreza de 89% y el nivel de desnutrición infantil alcanza casi el
40%.
Vivir
en situación de pobreza eleva exponencialmente los riesgos que generan las
heladas. Sin una alimentación adecuada y sin acceso a servicios de salud las
personas son más vulnerables a las infecciones respiratorias agudas (IRA),
principal causa de muerte en niños en todo el mundo.
Estas
infecciones, además, requieren costosos tratamientos que menoscaban la economía
de los hogares más pobres. Los niños, por otro lado, no pueden asistir al
colegio, lo que perjudica su desarrollo formativo.
Las
bajas temperaturas también merman los cultivos y el ganado, que representan el
sustento de muchas familias. Este año, por ejemplo, murieron en el departamento
de Huancavelica más de 22.000 crías de alpacas.
“El
acceso a agua y desagüe en las zonas alejadas del país es precario. Lavarse las
manos con agua y jabón puede reducir los casos de neumonía hasta en un 33%”.
CONSECUENCIAS
DAÑOS SOBRE LAS PLANTAS
Los
efectos dañinos de las heladas sobre los cultivos no siempre son los mismos,
varían en su intensidad de acuerdo a los siguientes factores: especie y
variedad considerada, tipo de órgano expuesto, etapa fenológica, contenido
hídrico de la planta, intensidad de la helada, duración de la helada,
temperatura de la planta y el órgano.
Se
establecen 4 grados de daños por heladas, que involucran la acción de los
factores anteriores.
a) El
frío daña o mata órganos vegetativos, tales como hojas y tallos, perturbando
las funciones de los órganos restantes.
b) La
helada destruye un gran porcentaje de flores, impidiendo así que muchas de
ellas se transformen en frutos.
c) La
baja temperatura destruye los frutos en formación, y los que sobreviven
resultan mal formados.
d) El
frío es lo suficientemente intenso y prolongado como para provocar la muerte de
la planta completa.
METODOS DE CONTROL
Métodos pasivos
Son
de carácter preventivo, de cómo evitar totalmente el periodo de heladas. Es lo
más eficiente y menos costoso.
A. Ubicación
en la zona de cultivo
Ø Evitar
sembrar en lugares bajos, pues constituyen cauces naturales de las masas de
aire frío.
Ø Sembrar
en sitios donde el aire frío tiende a dispersarse, como las zonas más altas.
Ø En
pendientes y terrenos ligeramente inclinados, cualquier obstáculo, naturales o
artificiales, que se opongan a la libre circulación del aire frío, aumenta el
riesgo de heladas en los sitios por encima de las barreras.
B. Fecha
de siembra y temporada de cultivo
Ø Sembrar
en épocas fuera del periodo de las heladas.
C. Manejo
de suelo
Ø El
suelo debe de mantenerse húmedo, libre de malezas, lisos y compactos.
Ø En
suelos claros y arenosos, las heladas son menos fuertes.
D. Manejo
de plantas
Ø Buenas
condiciones fitosanitarias, pues así resisten más el frío. Una buena poda ayuda
a la planta a librarse del efecto de las heladas.
Ø Buen
aporque. Utilizando productos químicos (ácidos orgánicos) se puede retrasar la
floración de las plantas, aumentando su reposo invernal para escapar de las
heladas.
METODOS DIRECTOS
Con
estos métodos se pretende, por un lado, disminuir la pérdida de calor y, por el
otro, aportar el calor necesario para evitar la ocurrencia de una helada en un
área dada. Se fundamenta este control en lograr aumentar 2 grados centígrados
sobre la temperatura que afecta a la planta (temperatura letal congelante).
A.
Coberturas
Ø Pueden
utilizarse plásticos. Se pretende con esto evitar la pérdida de calor del
suelo. Otros materiales pueden ser: paja, papel, tela, ramas, pasto, vidrio. No
se presta para cultivos de porte alto, además es costoso.
B.
Riegos
Ø Si
se tiene sistema de riego, se facilita este control, pues es uno de los métodos
más efectivos que se conoce actualmente para combatir las heladas. Este método
requiere una inversión inicialmente alta. Debe cuidarse en no aplicar riego en
caso de vientos fuertes y frescos, porque el efecto sería contrario al fin que
se persigue.
C.
Calefacción
ü Es
el más antiguo que se conoce. Bien manejado es un sistema práctico, eficaz y
económico. Se lo utiliza con mucha frecuencia en frutales caducifolios y
cítricos. Todo radica en poder generar humo sobre el cultivo, evitando la
pérdida libre de calor del suelo hacia la atmósfera. El material a quemar puede
ir desde paja, ramas, llantas viejas, carbón mineral, entre otros.
ü También
existen calefactores preparados para el efecto, de lo contrario se hace un hoyo
en el suelo y se distribuye el material a ser quemado. Hacer humo -y no fuego-
es esencial para una buena protección.
D.
Ventilación
ü Es
un método no muy utilizado en nuestro país. Se basa en el principio de poder
mezclar el aire en una noche de inversión térmica con molinos de viento.
Actualmente, en cultivos muy rentables se utilizan helicópteros para obtener el
efecto de la mezcla.
TESTIMONIO
“María” tiene 48 años y vive en la provincia de El Collao, en
Puno, con sus tres hijos y su esposo. Su casa está aproximadamente a
4.000 metros sobre el nivel del mar. A las 5 a.m. la temperatura baja a -20
°C. Su vivienda es pequeña: solo tiene una habitación. Los muros son de
adobe y el techo de ichu. No hay ventanas y solo tiene una puerta de un metro
de altura. Para proteger a los animales del frío, es común que la familia
termine durmiendo con uno o dos carneros.
Como todavía no llega la electricidad, cuando cocinan, el humo
de la leña lo respiran todos, lo que les daña las vías respiratorias. La
familia de ‘María’ no tiene acceso a agua ni desagüe, por lo que si un miembro
de la familia se enferma, las probabilidades de que los demás se contagien se
incrementan.
En setiembre del 2013, el padre de ‘María’, de 63 años, se
enfermó. El centro médico más cercano estaba a 60 minutos a pie y resultaba
imposible llevarlo para que sea atendido. Semanas después murió de
neumonía. Ninguno de sus hijos está vacunado y, durante las heladas,
no asisten al colegio. ‘María’ no solo siente el hielo, sino el frío de
una hoja de acero en las entrañas por el futuro de sus hijos.
Participan en esta investigación los estudiantes de la I.E. N° 150 “Héroes de la Breña”
UGEL 05- S.J.L.
Integrantes:
- Andia Carhuas, Nicol Paola
- Caja García, Benjamín
- Capcha Contreras, Carlos Enrique
- Coacalla Sánchez, Milagros
- Sandoval Machuca, Gerson
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